Wednesday, March 27, 2013

Hacer alma juntos tú y yo

Eros y Psique
Estoy en su cuarto, y escribo este artículo desde su computador. Los cuatro son reales, la habitación, el artículo, el computador y él, por supuesto. Mi percepción del vacío es todavía incipiente y mi realidad es mediada por el tiempo y por la existencia de un yo que percibo muy real. Hablaré pues de mis imágenes ¿existirá algo diferente? Imágenes muy profundas, muy sentidas en el fondo de mi ser. Hablaré pues desde mi interior.
El reencuentro se dio hace casi dos años y desde entonces hacemos alma juntos, y por eso voy a hablar de su alma, de la mía y del reino de lo nuestro, otro nombre para el alma de los dos.
Los budistas enseñan que no puede producirse nada si no se han generado las causas para que ello exista, y además, que aun cuando se hayan generado las causas se requiere también que se presenten las condiciones apropiadas.
Podría decir entonces que él llegó a mi vida porque no había posibilidad alguna de que no llegase, ya hacía rato había sembrado la semilla del amor en el jardín de mi mente inconsciente, la había abonado con pensamientos y emociones, el sol y el agua la habían abrazado y bañado, sólo quedaba esperar las condiciones apropiadas para que brotara y yo estuve muy atento a ese momento. Así fue, unas llamadas de cumpleaños, un feliz día del profesor, palabras sencillas y claras, que se fueron convirtiendo en expectativa, un número telefónico que al aparecer en la pantalla de mi teléfono agitaba mi alma y le hacía perder la calma. Finalmente comprendí que era él, había vuelto, y sabía que no tenía opción, necesitaba verle y procuré el reencuentro.
Desde entonces, le pienso y me piensa, vivo en su mundo y él en el mío, y en ocasiones es difícil distinguir uno del otro.
Hacemos alma juntos y eso es hermoso, imaginar un mundo mejor, construir un reino de lo nuestro donde tú puedes ser tú y yo puedo ser yo, un lugar en el que el “nosotros” no se construye a costa del “yo” ni del “tú”. En este mundo nuestro Psique no le impone a Eros ni Eros domina a Psique. Los dos vuelan juntos, uno al lado del otro, impulsándose como pareja, ambos jalonándose hacia ellos mismos.
Entonces la búsqueda cesó, mi dormir se hizo tranquilo y seguro, y dejaste de aparecer en mis sueños porque ya no necesitaba crearte en ellos. Estás presente para mí y yo para ti, y sin embargo seguiré imaginándote, fantaseándote, creando un mundo hermoso para compartir contigo, esa es mi manera de avivar lo nuestro, esa es mi leña que aviva el fuego del amor presente en ti y en mí. Por ti he recorrido mundos, por ti viví extremos, por ti llegué a excesos, finalmente estuve listo para ti, entonces escuché tus llamadas o mejor aún tus llamados, tus palabras me hicieron comprender tus motivos, me reconocí en ti y quise estar contigo y hacer alma juntos.   
Amor ya no te busco más porque estás presente en mí. Y ahora siendo contigo, me siento tranquilo y feliz.

Saturday, September 01, 2007

EL LOCO

¿Será el momento?

Todo menos apurar el encuentro. Es el loco quien le ha dado la clave. Se tú mismo, espontáneo y libre, caminando cual vagabundo desprovisto de prejuicios o de planes. Centrarme sólo en el momento, dejar que las experiencias giren en torno al aquí y al ahora, vivir el momento y situarme en lo que en este instante es. A este hombre no se le reconoce, ¿qué ha pasado? No mucho en verdad, simplemente ha decidido “estar siendo”, y como tal, se ha vuelto imprevisible y quizás más libre. Mostrarse como es, expresarse sin mucho pensar, atendiendo a su función superior, que en su caso es el sentimiento. Sensibilidad extrema, un encuentro cercano anhelado: dos rostros, labios que al comienzo levemente se rozan y que luego se entregan, todavía cautelosos pero anhelando siempre más. El loco es joven, en este caso, una segunda adolescencia. Toma decisiones que todos ven sin sentido: “ha perdido la cordura”, “está fuera de sí” ¿qué le habrá pasado? Como la carta del tarot su destino es incierto, está parado en el filo de una montaña y sabe que tiene que lanzarse, deposita su confianza en los dioses, en el Mago que él sabe que lleva de dentro, y sin pensarlo más se lanza al vacío.
Bueno, ya se ha ido de viaje, deja su casa y se lleva muy poco, se ha vuelto andariego y quiere ahora meditar solo. Por años, de hecho por muchos años, vivió con su esposa y sus hijos, y ahora ha tomado su mochila y su bastón para emprender un rumbo nuevo por el mundo. El arquetipo del vagabundo se ha apoderado de él, de hecho, hace rato ya lo sentía pero no había tenido el valor de hacerlo. Pierde todas sus seguridades, abre una nueva puerta, una que de hecho tenía muy cerrada y guardada, tal vez para no sentirse diferente, para no verse más extraño. Por años se refugió en la seguridad de su templo, donde compartió e hizo amigos. Allí fue admirado, amado y a veces hasta venerado. Ahora baja por la rueda y se duda de su nombre y de su hacer, decide irse también y convertirse en practicante solitario. Él buscará el silencio, pero también nuevas aventuras, por ahora es un viajero sin muchas seguridades, sólo tiene claro el andar.

Sunday, October 29, 2006

Todavía esperando

Años de ensueño, búsqueda, e imaginación; inquietud perenne, insaciable que parece no tener terminación. Presente en ambos reinos, en el de la consciencia y también en las sombras, siempre tú acompañándome donde quiera que yo vaya. En mi imaginación, veo al juguetón Eros que sale a mi camino y me acompaña silencioso. Mis ojos ansiosos te buscan en vano por cielo y tierra, y no te hallo. Hago muchos intentos, rincones distintos, largos recorridos, estancias vacías, pero sólo el silencio y esta amiga de antaño que cada vez se hace más presente. Al no encontrarte, me pregunto si tal vez te escondes en el inframundo y por una grieta me dejo caer en el reino de Hades. De la mano de Hermes desciendo presto, buceando en lo más profundo de mis sueños, y allí, en mi inconsciente, en un lugar oscuro y muy mío, finalmente te encuentro. Sí, tú siempre has estado allí, o tu imagen mejor. Como imagen, tengo la dicha de concebirte como me plazca, como te quiero. Te veo de mil formas y de todas ellas me hago dueño. Quiero estar contigo, fundirme en ti, ser uno, tal es mi deseo. Pero sólo eres imagen, ¿podrá llegar ese momento?
Largas horas de ensueño, mientras mi cuerpo da vueltas, intentando dormir en vano. Mente que viajas desbocada, buscando con quien compartir. ¿Dónde estás realidad? ¿En qué lugar podré encontrarte, y asirte fuertemente para que no vuelvas a escaparte?
Ver todo como un sueño, ni sólidamente real ni meramente ilusión. Sin embargo, aquí estoy yo –o mi imagen- esperándote… No sé cuando será ese día, ni tampoco cuál será el lugar del encuentro. Sólo anhelo verte, y solo estar contigo, para decirte dulcemente al oído, ¡te quiero!

Saturday, August 26, 2006


Prima Mater

Materia prima, barro sin forma que como fantasía emerge en mi sueño intentando ser atendido y entendido. Amarillo en líneas rectas que representan la materia, intentando transmutarse y verse como círculos pintados en azul.

Tormento interior Kandinsky. El método es rojo, rojo porque es fuego, fuego que la calienta destilando así su esencia, separando lo ‘sutil de lo denso’. La vasija se calienta y el calor se hace insoportable; se escuchan los gruñidos del lobo, con sus patas golpea el interior intentando liberarse del fuego abrasador.

Cuantas veces he estado allí guardado e intentándolo, en muchas ocasiones he tratado en vano. El fuego de Aries nunca es suficiente, la sola buena voluntad es poca cosa para la primera etapa de la Gran Obra. Fuego del Sol que habrás de aprender a mantenerte vivo y silencioso como el carbón encendido del Centauro.

Calcinatio, combustión continua, tormento interior, la mente literalmente no se detiene. El sueño escaso permite en largas horas de desvelo la escritura. La materia prima se transforma por la acción del fuego, voluntad y anhelo de nacer, de cobrar nueva forma. La misma materia, es prima mater, la tarea penetrar en ella, sumergirse en tus heces, nigredo, putrefacción necesaria para conocer así tu sombra.

La sombra empieza a emerger, su forma es muy genérica, engañosa por su apariencia el detritus, lo que queda. Materia vil, baja indigna de ser moldeada. Pero el alquimista sabe que es con ella su trabajo. La toma pues en sus manos y comienza el trabajo de “ayudar a dios a completar su obra” pues es evidente que le quedó mal hecha.

Él presiente que algo está a punto de nacer, o mejor aún, que él mismo ya está colocado en el cuello uterino para dar paso a su nacimiento. Todo está listo y empieza a moldear. Abraxas, cielo e infierno se hacen presentes; de la piedra bruta sale el mejor mármol, piedra cúbica en forma femenina, el afecto; ánima nace y le completa; el alquimista hace silencio y en su soledad, se admira de su obra.